Los seis aficionados que han ido a Las Ventas se han aburrido tela con el juego de los atanasios y también, con el mayor respeto, con las actuaciones de los de luces. Para pensárselo.
Nota en orsay: Me alegro muchísimo de la victoria de la selección. Me alegro porque ha jugado mucho mejor que Italia. Me alegro por los pesimistas, por los del "jugamos como nunca y perdimos como siempre", por los del "ya me lo dirás mañana". Me alegro porque la gente que vive en mi barrio y en mi ciudad está la mar de contenta y mañana, aunque sólo sea un poco y por algo tan tonto, casi todos seremos un poco más felices. Los cenizos no, esos estarán ya temiéndose la tragedia contra Rusia. Me alegro porque el jueves voy a ver la semifinal con mis amigos en la playa (¿Os he dicho que me voy mañana (bueno, dentro de un rato) a la playa? Perdón). Y me alegro de que, además, haya sido con penaltis, porque así, aunque he tenido que ir a los toros, he podido ver un montón de partido.
Ah, también me alegro por Casillas (lastima ese equipo en el que juega) y lo siento por Buffon. Me cae bien ese tío.
Fotón de Reuters, tomado con una cámara situada detrás de la portería que se maneja con un mando a distancia. Sufro mucho cuando les dan un balonazo. Mucho.







