¡Me he divertido en la de rejones!
Ha sido cosa como de dos o tres minutos, lo que ha estado en el ruedo el caballo
Morante, montado por Diego Ventura.
Como veis en la foto de arriba, el caballo se enfrenta con torería al astado (disminuido, pero astado). Daba gusto verlo ir al toro.
Y luego, como demuestran las fotos, con los ojos inyectados en sangre y enseñando los dientes, ¡le tira un
bocao como para partirlo!
No lo ha hecho ni una ni dos veces. Han sido por lo menos seis pasadas intentando morderle las orejas al toro. Impresionante, la verdad.
El resto, rejoneo y rejoneadores.