Al final del túnel, la luz. Es decir: el ruedo, 23.800 personas, Felipe y la Leti y seis toros con los que jugarse las castañas. La ostia, vamos. A mí me asusta escribir estas tonterías para 22 lectores, lo otro debe de ser inexplicable.
Vuelvo a las castañas.
- Me da la impresión de que a Gallardo se le han pasado las suyas. Sus toros no son lo que eran (y no hace tanto de aquello).
- A Abellán, si no cambian mucho las cosas, le quedan pocas castañas que jugarse.
- El Juli quiso darse un atracón, pero no encontró la manera. Preocupante, que el 23 le pasó lo mismo a pesar de un deseo infinito y evidente de contestar (con sus armas) a Morante.
- Perera le ha puesto un par de castañas a la tarde. Para mí, era muy difícil estar mejor con esos toros.





