
Y así por dentro con el ojo de pez, que mola más:

Se lidió un encierro de Buenavista con toros como este...

Toreó César Rincón, que anda un poco dubitativo. Como pensando en otras cosas.

El Cid, que con esos animalillos se entretuvo un rato. Después de los seis de Bilbao, a estos les hizo cuanto quiso. Toreó a placer y cortó mogollón de orejas.

Y cerró el cartel César Jiménez, con sus cositas. Lo de la profundidad y eso, ya sabéis, complicado. Cortó orejas porque en Illescas hay una gente estupenda y muy amable.

Al final salieron dos por la Puerta Grande, que parece la rampa de entrada de mercancías de un centro comercial.







