5 de junio de 2009
Mostrando entradas con la etiqueta Esplá. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 21 de noviembre de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
Media verónica
Se me ha aparecido esto esta mañana.
El toro es de Fernando Peña
Y luego esta de Luis Bolívar.
Toro de Victorino
Y esta de Morante.
Toro de Gavira
domingo, 5 de junio de 2011
5 de junio
Hace dos años, Luis Francisco Esplá.
Hace tres, José Tomás.
El año pasado salió Juan Bautista por la Puerta Grande, pero no es comparable. Hoy hay una de caballitos.
Hace tres, José Tomás.
El año pasado salió Juan Bautista por la Puerta Grande, pero no es comparable. Hoy hay una de caballitos.
jueves, 7 de octubre de 2010
Llevar a un tullido a un hospital
Vía Toro, forero y afición.
Siguiendo la tónica habitual con quienes se atreven a criticar, o más normal es que alguien llame a Esplá antitaurino en breve. Así nos va.
"Lo que queremos es llevar a un tullido a agonizar a un hospital. El toreo está en un estado catastrófico y necesita una depuración. Sería una insensatez llevar el toreo a Cultura"Esta y otras lindezas dice Esplá en una entrevista concedida a un portal de la cosa taurina. Nosotros, mientras, en los últimos meses nos hemos dedicado a meternos con la vida privada de los hideputas antitaurinos, culpables únicos de todos nuestros males, y hemos seguido ensalzando los indultos vergonzosos en plazas de cuarta, disfrutando de corridas de doceorejasysesisrabos cada dos por tres y alabando las cumbres del toreo moderno que se suceden sin solución de continuidad. Hasta que ves el vídeo y te das cuenta de que la cumbre, si no sima, no era más que una leve colina que, encima, ni estaba coronada por el toro de Osborne, que es de los que más trapío tienen de cuantos aparecen por las plazas en toda la temporada.
Siguiendo la tónica habitual con quienes se atreven a criticar, o más normal es que alguien llame a Esplá antitaurino en breve. Así nos va.
lunes, 21 de junio de 2010
El padre, el hijo... y Morante
Antes de que me lo recordéis (con razón) más veces. No, no fue este el aspecto de los toros de Juan Pedro que se lidiaron.
La trinidad convocada en Alicante compartió algunos momentos de la lidia. El primero, claro, el de la ceremonia de la alternativa. ¿Qué le diría el padre al hijo? Vaya usted a saber, pero seguro que estuvo bien dicho.
Luego compartieron otro ratillo en el segundo tercio del primer toro del padre. La cosa fue más o menos así. "José Antonio, ¿te animas con un par?". A José Antonio se le puso la cara de la foto de arriba.
Luego le cambió a ésta después de que el padre continuara. "Oye, sin ningún compromiso", y algo más que no cogí.
El hijo veía que se quedaba fuera de la fiesta y primero discretamente y luego un poquito mosqueado hizo saber al padre que él también quería participar. Así que el padre pidió con urgencia otro par.
Los palos del padre en las manos del hijo. La mano de Morante que proteje y empuja a la vez a Alejandro en sus primeros pasos en el mundo de los mayores. A Morante le llamaría "Espíritu Santo" para completar la trinidad, pero mi amiga Susana me echaría una bronca porque ella cree mucho más en Morante.
Allá va el padre. Se va poniéndolas tan bien como el mejor.
Y Morante, que tiene un don. Eso me parece innegable.
A Alejandro se le descolocó el palo de la mano izquierda y falló.
La devolución de los trastos.
El padre y Morante cruzan sus manos. Hay una corriente de profunda simpatía y respeto entre estos dos, me temo.
Una de anécdotas. En el cambio de los trastos el padre se quedó con la montera del hijo y brindó con ella. Si yo tuviera que apostar lo haría a que fue una triquiñuela de Alejandro. ¿Que cómo sé que es la montera de Alejandro? Mirad dentro de ella.
Ahí está la prueba.
Luis Francisco, estoy seguro, lo pasó mucho peor durante la lidia de los toros de Alejandro. Arriba, vista desde atrás.
Vista lateral.
Al final vino el corte de coleta (en una foto horrenda). Luis Francisco no quería, pero Alejandro insistió y quién le dice que no a un hijo en su fiesta.
El resto ya lo conocemos. Y aunque un presidente, presuntamente partidario de Manzanita, lo quiso impedir, el padre y el hijo salieron los dos de la plaza sin tocar el suelo. Morante se fue sin hacer ruido.
jueves, 18 de marzo de 2010
Espla en el Parlament
Comparecencia de L.F Espla en el Parlament de Catalunya

Gracias a Rosa he podido ver la intervención de Esplá en el Parlament. Hasta ahora no he dicho ni palabra sobre el tema de la ILP porque, la verdad, no tenía nada qué decir. Si la traigo hoy es porque da gusto oír hablar así de la fiesta, alejándose de los tópicos, con coherencia, reconociendo lo evidente y apuntando los valores reales de los toros. Por si fuera poco, hasta le pone sentido del humor e ironía en un final genial.
Creo que esto se defiende así en los foros públicos y cuidando el espectáculo en los ruedos. En estas fallas se han disputado en los dos últimos días dos campeonatos mundiales: el de los toreros poderosos y todoterrenos (mano a mano Ponce-Juli) y el de los artistas (Aparicio-Morante y Cayetano, que debe de ir por guapo). Las dos ilustres citas, cumbres de expectación, se fueron por el sumidero gracias a la cuidada selección de los toros. Otra vez dos ganaderías "de garantías" se cargaron el espectáculo. A mi me da que la fiesta que defendió Esplá con brillantez no es esa. De hecho, esa no merece defensa alguna. La del toro íntegro, con trapío, edad y poder, sí. La de los toreros cabales que se ponen delante de esos toros y les plantan cara con torería, también.
Por desgracia, todos sabemos que esto no se morirá por los ataques de fuera, sino porque las plazas se quedarán vacías cuando el último aficionado, harto ya de decepciones y de ganaderías "de garantías", se vaya de la plaza dando un portazo. Entonces no hará falta ya ni ILP ni ecologistas. Ni siquiera harán falta aficionados coñazo que den todo el día la vara con que los toros ya no son lo que eran. Los toros, simplemente, ya no serán.
Nota: Disculpen ustedes el tono levemente apocalíptico, pero es que los espectáculos que no interesan terminan por desaparecer y no sé yo a cuánta gente entre la que haya visto las dos corriditas de fallas le va a interesar volver a pagar el año que viene un riñón por cada entrada. Pues así, poquito a poco, las plazas vacías y nosotros, según inveterada costumbre, echandole la culpa al empedrado y pregonando que "hoy se torea mejor que nunca"; cumbre.
Nota 2: ¿Os acordáis?
Gracias a Rosa he podido ver la intervención de Esplá en el Parlament. Hasta ahora no he dicho ni palabra sobre el tema de la ILP porque, la verdad, no tenía nada qué decir. Si la traigo hoy es porque da gusto oír hablar así de la fiesta, alejándose de los tópicos, con coherencia, reconociendo lo evidente y apuntando los valores reales de los toros. Por si fuera poco, hasta le pone sentido del humor e ironía en un final genial.
Creo que esto se defiende así en los foros públicos y cuidando el espectáculo en los ruedos. En estas fallas se han disputado en los dos últimos días dos campeonatos mundiales: el de los toreros poderosos y todoterrenos (mano a mano Ponce-Juli) y el de los artistas (Aparicio-Morante y Cayetano, que debe de ir por guapo). Las dos ilustres citas, cumbres de expectación, se fueron por el sumidero gracias a la cuidada selección de los toros. Otra vez dos ganaderías "de garantías" se cargaron el espectáculo. A mi me da que la fiesta que defendió Esplá con brillantez no es esa. De hecho, esa no merece defensa alguna. La del toro íntegro, con trapío, edad y poder, sí. La de los toreros cabales que se ponen delante de esos toros y les plantan cara con torería, también.
Por desgracia, todos sabemos que esto no se morirá por los ataques de fuera, sino porque las plazas se quedarán vacías cuando el último aficionado, harto ya de decepciones y de ganaderías "de garantías", se vaya de la plaza dando un portazo. Entonces no hará falta ya ni ILP ni ecologistas. Ni siquiera harán falta aficionados coñazo que den todo el día la vara con que los toros ya no son lo que eran. Los toros, simplemente, ya no serán.
Nota: Disculpen ustedes el tono levemente apocalíptico, pero es que los espectáculos que no interesan terminan por desaparecer y no sé yo a cuánta gente entre la que haya visto las dos corriditas de fallas le va a interesar volver a pagar el año que viene un riñón por cada entrada. Pues así, poquito a poco, las plazas vacías y nosotros, según inveterada costumbre, echandole la culpa al empedrado y pregonando que "hoy se torea mejor que nunca"; cumbre.
Nota 2: ¿Os acordáis?
sábado, 27 de febrero de 2010
jueves, 19 de noviembre de 2009
Las dos caras de Esplá
Hace unas semanas me dijo un amigo que hiciera la prueba de dividir una foto de una cara en sus dos mitades y luego hacer con ellas otras dos fotos. En una las dos mitades de la cara son del lado derecho y en la otra del izquierdo. Me aseguró que me iba a sorprender. Supongo que hasta habrá literatura al respecto, pero no se me había ocurrido nunca.
Pues dando vueltas por el archivo me encontré ayer con esta foto de Esplá, que me venía como anillo al dedo. Es completamente frontal.
El resultado es el siguiente.
Pues sí, hay notables diferencias. Me preocupa su lado izquierdo. El corbatín lo carga en el derecho.
Pues dando vueltas por el archivo me encontré ayer con esta foto de Esplá, que me venía como anillo al dedo. Es completamente frontal.
El resultado es el siguiente.
Pues sí, hay notables diferencias. Me preocupa su lado izquierdo. El corbatín lo carga en el derecho.
viernes, 17 de julio de 2009
Los campeones del año en Las Ventas
Para que nos vayamos contentos de fin de semana. Hablando de toreros, de largo los mejores del año en Madrid. ¿No?
jueves, 2 de julio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
sábado, 6 de junio de 2009
Debió de ser emocionante
En medio del jaleo, en el vestíbulo, poco antes de salir a la calle, un policía le dice a otro: "Tío, se me están poniendo todos los pelos de punta".
Me lo ha contado mi amigo Nacho.
Rosa cuenta algo del Rosco y su famoso par de poder a poder.
Historia (incompleta y mal contada) de una tarde apasionante
Va largo, muy largo, con más de 30 fotos. Es para muy fans.
La tarde de Esplá en Las Ventas empezó a las siete menos diez, apurando, como siempre. Esta señora le esperaba con sus flores. Más que dárselas, se las estampó. Un poco más y sale con ellas troqueladas en el vestido. La pasión.
Esto de la esclavina en el cogote debe de dar muy mal rollo antes de hacer el paseíllo.
La ovación, qué menos. Morante le aplaudió, todo el público aplaudió. Yo, con la cámara en la mano. En muchos momentos me habría gustado no haber trabajado hoy. Naturalmente, estoy encantado de haberlo hecho.
Allá va, con sus inconfundibles palos.
Con el primero, un par de detalles y viento, mucho viento.
No era lo que esperaba.
Pero quedaba el segundo, cuando se echó el viento. Ahí va esa media.
Y ese par. Los campeones olímpicos de las banderillas no clavan así.
El brindis del último toro. Nadie podía imaginar (creo) como iba a acabar aquello.
El toro se los tragó por el pitón derecho y el maestro toreaba con suma naturalidad. Ni un retorcimiento, nada de cinturas quebradas ni aspavientos.
Se echó la muleta a la izquierda. Dios mío, como esto se venga arriba. Y se vino. El comienzo de la locura.
Esplá a lo suyo. Se reía. Hay que ser muy bruto para no quererlo.
Terminó, me parece a mí, porque no habia más remedio. Hacía años que no lo veía tan a gusto en Madrid.
Y se la metió hasta la bola. Necesitó de alguna ayudita con el descabello, pero a ver quién le decía a los 24.000 forofos que aquello no era de dos orejas. Nadie en su sano juicio, por supuesto. Tampoco nadie con una gota de sensibilidad. Se lo merecía él y nos lo merecíamos todos.
Un señor feliz. Normal.
Él mismo pidió la vuelta al ruedo para el toro. "Beato", número 46, tiene su hueco en la historia. Porque esto ha sido histórico, ¿verdad?
La foto es pésima, pero ilustra bien como fue el triunfo. La vuelta al ruedo con la arena llena de sombreros. Como las de antes.
Maestro, nosotros también le queremos.
Dio la vuelta al ruedo a hombros de un chaval que estará muy orgulloso de su padre aunque tiene bien jodido estar a su altura. Son los problemas de elegir la misma profesión. Suerte.
Más cosas de antes, aficionados en el ruedo. Lo siento. Los que no habéis estado no os hacéis una idea de lo hermoso que ha sido. En la arena estuvieron, entre otros, el Rosco y Fernando Robleño.
Salimos del ruedo con una felicidad inmensa. Vamos, eso es lo que dicen esas caras, ¿no?
Todo el mundo quería tocarlo, abrazarlo...
...y a partir de aquí empezaron los problemas habituales de las salidas por la Puerta Grande. Esta vez se multiplicaron bastante. Yo pensé que la de JT del año pasado era insuperable. Estaba equivocado. Esto quiere decir que al torero lo zarandean, lo mismo que a todo el cortejo que va con él. La consecuencia para los fotógrafos es que las fotos zarandeadas, ya se sabe, tienen una nitidiez y foco aleatorias. Pido ya disculpas por lo que vais a ver a partir de ahora.
Eso sí, quedan muy dinámicas. Como veis, el matador ha pasado sus apuros.
Esta me encanta. Como ya dije, es pura cuestión de suerte. Y el que me guste, posiblemente alguna disfunción en mi apreciación estética. Qué se le va a hacer.
Ha habido golpes, empujones, hostias, pisotones, patadas y policías, muchos policías.
Quienes lo llevaban, que no verían un carajo, se pasaron de frenada en el camino a la furgoneta. Esplá les gritaba: "Por ahí, por ahí".
Y al final lo consiguieron y lo llevaron más o menos sano a "casa".
Esto de la Puerta Grande es muy peligroso, de verdad, pero en tardes como ésta, da gusto hacerlo.
Maestro, gracias por todo.
La tarde de Esplá en Las Ventas empezó a las siete menos diez, apurando, como siempre. Esta señora le esperaba con sus flores. Más que dárselas, se las estampó. Un poco más y sale con ellas troqueladas en el vestido. La pasión.
Esto de la esclavina en el cogote debe de dar muy mal rollo antes de hacer el paseíllo.
Dicen las normas que no se debe poner al protagonista de la foto en el centro del encuadre.
Me apetecía que él fuera el centro.
Me apetecía que él fuera el centro.
La ovación, qué menos. Morante le aplaudió, todo el público aplaudió. Yo, con la cámara en la mano. En muchos momentos me habría gustado no haber trabajado hoy. Naturalmente, estoy encantado de haberlo hecho.
Allá va, con sus inconfundibles palos.
Con el primero, un par de detalles y viento, mucho viento.
No era lo que esperaba.
Pero quedaba el segundo, cuando se echó el viento. Ahí va esa media.
Y ese par. Los campeones olímpicos de las banderillas no clavan así.
El brindis del último toro. Nadie podía imaginar (creo) como iba a acabar aquello.
El toro se los tragó por el pitón derecho y el maestro toreaba con suma naturalidad. Ni un retorcimiento, nada de cinturas quebradas ni aspavientos.
Se echó la muleta a la izquierda. Dios mío, como esto se venga arriba. Y se vino. El comienzo de la locura.
Esplá a lo suyo. Se reía. Hay que ser muy bruto para no quererlo.
Terminó, me parece a mí, porque no habia más remedio. Hacía años que no lo veía tan a gusto en Madrid.
Y se la metió hasta la bola. Necesitó de alguna ayudita con el descabello, pero a ver quién le decía a los 24.000 forofos que aquello no era de dos orejas. Nadie en su sano juicio, por supuesto. Tampoco nadie con una gota de sensibilidad. Se lo merecía él y nos lo merecíamos todos.
Un señor feliz. Normal.
Él mismo pidió la vuelta al ruedo para el toro. "Beato", número 46, tiene su hueco en la historia. Porque esto ha sido histórico, ¿verdad?
La foto es pésima, pero ilustra bien como fue el triunfo. La vuelta al ruedo con la arena llena de sombreros. Como las de antes.
Maestro, nosotros también le queremos.
Dio la vuelta al ruedo a hombros de un chaval que estará muy orgulloso de su padre aunque tiene bien jodido estar a su altura. Son los problemas de elegir la misma profesión. Suerte.
Más cosas de antes, aficionados en el ruedo. Lo siento. Los que no habéis estado no os hacéis una idea de lo hermoso que ha sido. En la arena estuvieron, entre otros, el Rosco y Fernando Robleño.
Salimos del ruedo con una felicidad inmensa. Vamos, eso es lo que dicen esas caras, ¿no?
Todo el mundo quería tocarlo, abrazarlo...
...y a partir de aquí empezaron los problemas habituales de las salidas por la Puerta Grande. Esta vez se multiplicaron bastante. Yo pensé que la de JT del año pasado era insuperable. Estaba equivocado. Esto quiere decir que al torero lo zarandean, lo mismo que a todo el cortejo que va con él. La consecuencia para los fotógrafos es que las fotos zarandeadas, ya se sabe, tienen una nitidiez y foco aleatorias. Pido ya disculpas por lo que vais a ver a partir de ahora.
Eso sí, quedan muy dinámicas. Como veis, el matador ha pasado sus apuros.
Esta me encanta. Como ya dije, es pura cuestión de suerte. Y el que me guste, posiblemente alguna disfunción en mi apreciación estética. Qué se le va a hacer.
Ha habido golpes, empujones, hostias, pisotones, patadas y policías, muchos policías.
Quienes lo llevaban, que no verían un carajo, se pasaron de frenada en el camino a la furgoneta. Esplá les gritaba: "Por ahí, por ahí".
Y al final lo consiguieron y lo llevaron más o menos sano a "casa".
Esto de la Puerta Grande es muy peligroso, de verdad, pero en tardes como ésta, da gusto hacerlo.
Maestro, gracias por todo.
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