Jornada final de la Copa Davis. Empezó con agua, pero a eso de la una y media salió el sol. Para mi desgracia yo perdí la tarde anterior la gorra de uno de los patrocinadores que me había protegido la calva del sol... Menos mal que Nadal se merendó a Rodick en un un tiempo más o menos breve.
Jejeje. Este gesto es muy suyo. Digo yo que la marca que le viste podría hacerle unos pantalones que no le obligaran a esta poco elegante maniobra cada dos por tres.
Al final, como no, Nadal a hombros, pero Feliciano López, que era su capitalista, se rajó enseguida y no aguantó ni a llegar hasta los medios. Un poquito flojo estuvo aquí Feliciano.
Con esto se acabó el martirio (para algunos) de la Davis. En la blogosfera el más pesado con la historia he sido yo y mi postura era claramente a favor antes y mucho más ahora. Otra gente opinaba diferente. No creo que sea un desdoro para la plaza elegirla como escenario de un evento deportivo de primer orden. De hecho, si algo me tiene que doler, me duelen mucho más los conciertos o, por supuesto, el circo.

Con esto se acabó el martirio (para algunos) de la Davis. En la blogosfera el más pesado con la historia he sido yo y mi postura era claramente a favor antes y mucho más ahora. Otra gente opinaba diferente. No creo que sea un desdoro para la plaza elegirla como escenario de un evento deportivo de primer orden. De hecho, si algo me tiene que doler, me duelen mucho más los conciertos o, por supuesto, el circo.
En resumen: durante este fin de semana me lo he pasado como un enano y me ha encantado ver a este tío tan cerca. El chico, sin duda, es especial. Mañana mismo (igual pasado mañana) volvemos con los toros... o con el Estudiantes, vaya usted a saber. Mientras, pido disculpas a los lectores a los que el tenis les resbale. Espero no haberme dejado por el camino a ninguno de los 22 o 23.
Cienes y cienes de fotos del evento.
Cienes y cienes de fotos del evento.

