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domingo, 10 de mayo de 2009
Tercera. Salvador Domé
Toros de Salvador Domecq. Salvo el cuarto, todos bastante chungos, incluyendo el sobrero de Fernando Peña. Ni una embestida por abajo, ni una pelea en el caballo. Sí, se picó poco.
Abellán fue herido después de sortear mil derrotes. ¿Estuvo bien o mal? Ni bien ni mal, no tuvo toro, ¿no? La herida no parece grave y tiene su segunda tarde el día 20. Supongo que llegará.
"El Capea" cortó una oreja, algo que, sinceramente, creo que él ni soñaba a las siete de la tarde. ¿Una oreja de peso? Pues mira, no. En realidad anduvo bastante flojo.
David Mora confirmó con hiperactividad, que me parece algo cojonudo para alguien que quiera ser alguien en esto. No dejó pasar una oportunidad, hizo todos los quites y se peleó con valor con dos marrajos. Para mí el mejor de la tarde.
Mañana más. No, perdón, mañana Curro Díaz. A ver si hay suerte.
domingo, 3 de mayo de 2009
La goyesca (III)
Ya con esto termino, lo prometo (en realidad, sin disfraces y sin caballito, la goyesca no había dado más que para un pequeño comentario.
Los toreros de a pie lidiaron una corrida grande y con algunos toros de cierta edad de Carmen Segovia. Este es el de más peso de la corrida. Un compñaero decía que él no lo veía muy grande. Vale, supongo que depende de con qué lo compares.
Este es el sobrero que le cayó "en suerte" a Diego Urdiales. Hondo era, desde luego. Por los avatares surgidos durante su lidia unos dijeron que no veía (los de dentro del ruedo) y otros que veía demasiado (los de fuera). Urdiales pasó un ratito malo con él, sobre eso no hubo discusión.
Abrió la terna Miguel Abellán, del que "todo el mundo" decía que estaba en un gran momento después de Sevilla.
Yo no sé qué pasa con los "grandes momentos" de Sevilla, que a muchos se les difuminan cuando llegan a Las Ventas.
Luego, por orden de antigüedad, iba Diego Urdiales, torero al que, por lo visto, Madrid espera. Lástima de escalera, porque su pose era bien torera.
Anduvo muy sobrado con su primero, al que le cortó una oreja.
Le aprecio sinceramente, más si cabe porque es el torero de Pablo, pero a mí todavía no me ha convencido. Espero que no pase de este sanisidro.
Y cerraba el cartel Luis Bolivar, que este sí que me tiene ganado.
Le da distancia (y ventaja) a los toros, los luce, torea razonablemente bien con el capote y muy bien con la izquierda...
Los mata con eficacia, volcándose a ley y, generalmente, por arriba. Pero algo hay que hace que no termine de cuajar un toro en Las Ventas. Ayer, la verdad, no me gustó. Además, se le está poniendo un gesto mucho más serio del que tenía hace no muchos años. Será la edad.
Manuel Burgos se pegó un buen batacazo. El toro responsable fue el sobrero medio ciego del que ya he hablado.
Fin de la historia. Hoy toma antigüedad (en principio) la ganadería de Adelaida Rodríguez, confirma José Calvo, hace un día cojonudo y no hay rejoneador. Me apetece ir a los toros.
Los toreros de a pie lidiaron una corrida grande y con algunos toros de cierta edad de Carmen Segovia. Este es el de más peso de la corrida. Un compñaero decía que él no lo veía muy grande. Vale, supongo que depende de con qué lo compares.
Este es el sobrero que le cayó "en suerte" a Diego Urdiales. Hondo era, desde luego. Por los avatares surgidos durante su lidia unos dijeron que no veía (los de dentro del ruedo) y otros que veía demasiado (los de fuera). Urdiales pasó un ratito malo con él, sobre eso no hubo discusión.
Abrió la terna Miguel Abellán, del que "todo el mundo" decía que estaba en un gran momento después de Sevilla.
Yo no sé qué pasa con los "grandes momentos" de Sevilla, que a muchos se les difuminan cuando llegan a Las Ventas.
Luego, por orden de antigüedad, iba Diego Urdiales, torero al que, por lo visto, Madrid espera. Lástima de escalera, porque su pose era bien torera.
Anduvo muy sobrado con su primero, al que le cortó una oreja.
Le aprecio sinceramente, más si cabe porque es el torero de Pablo, pero a mí todavía no me ha convencido. Espero que no pase de este sanisidro.
Y cerraba el cartel Luis Bolivar, que este sí que me tiene ganado.
Le da distancia (y ventaja) a los toros, los luce, torea razonablemente bien con el capote y muy bien con la izquierda...
Los mata con eficacia, volcándose a ley y, generalmente, por arriba. Pero algo hay que hace que no termine de cuajar un toro en Las Ventas. Ayer, la verdad, no me gustó. Además, se le está poniendo un gesto mucho más serio del que tenía hace no muchos años. Será la edad.
Manuel Burgos se pegó un buen batacazo. El toro responsable fue el sobrero medio ciego del que ya he hablado.
Fin de la historia. Hoy toma antigüedad (en principio) la ganadería de Adelaida Rodríguez, confirma José Calvo, hace un día cojonudo y no hay rejoneador. Me apetece ir a los toros.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Los ladrillos del túnel
Al final del túnel, la luz. Es decir: el ruedo, 23.800 personas, Felipe y la Leti y seis toros con los que jugarse las castañas. La ostia, vamos. A mí me asusta escribir estas tonterías para 22 lectores, lo otro debe de ser inexplicable.
Vuelvo a las castañas.
- Me da la impresión de que a Gallardo se le han pasado las suyas. Sus toros no son lo que eran (y no hace tanto de aquello).
- A Abellán, si no cambian mucho las cosas, le quedan pocas castañas que jugarse.
- El Juli quiso darse un atracón, pero no encontró la manera. Preocupante, que el 23 le pasó lo mismo a pesar de un deseo infinito y evidente de contestar (con sus armas) a Morante.
- Perera le ha puesto un par de castañas a la tarde. Para mí, era muy difícil estar mejor con esos toros.
miércoles, 2 de abril de 2008
Miguel Abellán por Cristina López
En la revista Esquire de este mes, Cristina López, que es un crack, ha fotografiado a Miguel Abellán dentro del reportaje "realMEN". Abellán aparece junto a media docena de hombres de negocios.
A mí, para toreros negociantes me pintan mejor otros que Abellán.
¿He dicho que me gusta bastante esa revista? ¿No? Pues me gusta bastante.
Los defectos que tenga la foto en pantalla son todos de mi escaner, que es bastante pobre.
lunes, 17 de marzo de 2008
16 de marzo (II): los de luces
Pues los de luces no anduvieron muy finos, no. sin que la corrida fuera la bomba, los puso en más aprietos de los esperados, teniendo en cuenta que los tres son matadores de larga experiencia. A Uceda lo vi retorcidillo, con tendencia al esfuerzo titánico más que al lance de clase, que debería serle propio. Igual me equivoco. Con el primero tardó en ver que no era una fiera corrupia y al segundo le pegó algunos naturales muy jaleados que a mí, la verdad, no me dijeron mucho. El de la foto es uno de los que más pasión, medida en decibelios, levantó.
Después de la estocada al primero (esta es la del cuarto), Rosco, el de la voz pura, sentenció: "Matador de toros". Pues sí. Mató igual de bien que casi siempre, aunque marró su primer intento con su segundo toro. Dice el matador que si no hubiera fallado habría tocado pelo. No quiero ni pensar que hubiera existido esa posibilidad. A mí, al menos, no se me pasó nunca por la cabeza que su faena pudiera valer una oreja.
Yo veo que Abellán cada vez pasa más fatigas delante de los toros. Todo parece un esfuerzo enorme.
Juan Bautista se ganó mi crédito (que no es ganarse mucho) en la pasada feria de otoño. Lo esperaré hasta San Isidro. Este "combate" del domingo lo declaro nulo.
En realidad, toda su tarde fue algo así: el toro por un lado y el torero por otro. Una pena.
Lo cuentan mucho mejor que yo Jandro en Toro, torero y afición y Alma, que de los magníficos modelos a imitar que hay en el mundo ha ido a escoger el peor (me gusta su foto de apertura, el concepto, digamos).
lunes, 8 de octubre de 2007
Toros de El Puerto de San Lorenzo
La buena tarde que pasamos el 6 de octubre se debió, como siempre que hay una buena tarde, a los toros. Salvo el segundo y el sexto (éste una babosa de Martelilla), el resto se comportaron con cierta mansedumbre pero con casta y acometividad. Más dulces uno, como el quinto, más fieros otros, como el cuarto (el de la estampa).
Consecuencia de esa fiereza es esta foto de Abellán. Ganó el burladero tras una de sus frustrados intentos de volapie. El toro seguía embistiendo con furia y Abellán, la verdad, quedó desarbolado. El que está dentro del callejón es su padre. La mirada de Abellán me parece la de un niño chico que busca el amparo de su padre. La de Juan Bautista, que lo observa todo al fondo después de haber salido a auxiliar a su compañero, refleja la comprensión y creo que un poco de angustia por el sufrimiento del amigo. Durante toda la tarde tuvieron varios gestos que dieron a entender que esa amistad existe.
Quizás esta foto mereciera un artículo para ella sola. Creo que dice mucho.
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