lunes, 11 de agosto de 2008
Volvieron los toros a Madrid. Más o menos.
Se lidiaron seis bovinos con ciertas similitudes externas con el toro de lidia con el hierro de Araúz de Robles. El único que cumplió con lo que se le supone a esa raza fue el cuarto, que se empleó con algo más de fiereza.
Uno de los atractivos de esta ganadería es su variedad de capas. Este, que se lidió en quinto lugar, lucía así de broncíneo por la mañana en el sorteo, cuando los rayos del sol le alcanzaban de pleno. ¿Guapo, verdad? En el programa oficial lo catalogaron como barroso.
Por la tarde se vino un poco abajo y ya no era tan bonito.
Hubo una expectación enorme y el público se agolpó en cualquier rincón de la plaza para esperar a los toreros. Como se ve, el personal anda cansado por el calor y la sobredosis olímpica y no se deja ver por la plaza.
¿Y los toreros? Pues un poco desenfocados. Paco Ramos confirmó la alternativa siendo el más antiguo del cartel. Esto, que parece un poco a contraestilo, ahorra muchos quebraderos de cabeza. Los fotógrafos de EFE, por ejemplo, que no suelen tener ni idea de toros, no se lían con el orden de lidia y no tienen que dar instrucciones especiales a quienes reciben, ordenan y mandan las fotos que además de no tener ni idea de toros ni siquiera han visto la corrida. Todo son ventajas.
Sergio Marín lo tiene crudo. Ya lo tenía el año pasado y después de ayer, un poco más.
A Emilio de Justo no lo tengo desenfocado, por lo que se rompe la unidad gráfica de este artículo. Ya lo siento. Repetía después de ser cogido el día de su confirmación. Había poco que decir y no dijo nada.
Más estampas del festejo, algunas con foco.
jueves, 7 de agosto de 2008
De excursión por La Mancha
Ayer cogí la mochila, el chopped, media barra de pan y me fui de excursión a la muy ilustre villa de Malpica de Tajo (Última hora: precisamente hoy sale una noticia de este pueblo en El País. Ya me parecía a mí que no era normal). Allí estaban un montón de famosos: Vigil, la gran Paloma y Cuchillo. También el padre de la gran Paloma y su abuela. ¿Por qué tan nutrida representación de la familia? Muy fácil: toreaba su ¿segunda? becerrada Clemente Aguilar, hermano de la fotógrafa y torero cuyo tirón desplazó hasta aquella plaza manchega a las "celebrities" anteriormente reseñadas.
En Malpica, como en muchos otros sitios, la fiesta es un poco diferente de lo que estoy acostumbrado a vivir en Las Ventas.
Por ejemplo, el tendido de sombra es así.
El alguacil no va a caballo.
Las meriendas son de otra manera.
La banda de música está formada por un grupo de músicos bastante heterogéneo.
Las reinas de las fiestas ponen color al palco.
Y sobre todo hay polvo y moscas, muchísimas moscas. Sí, los puntos negros de la foto son ellas. No sé a qué velocidad habrá que disparar para inmovilizarlas.
A lo que íbamos. Clemente pasó por la Escuela Taurina, se quitó unos años de esto y ahora ha decidido que no se quiere quedar con la espina.

Apuntó buenas maneras con un ganado que no sé de dónde habría salido pero que se desenvolvía como si tuviera esencia de juampedro: con mucha nobleza y la fuerza justita. Si no me equivoco, Clemente, torea el día 15 en El Casar de Escalona. Mandaremos enviados especiales para que nos informen de las evoluciones del torero.
lunes, 4 de agosto de 2008
Adiós a las nocturnas. Me alegro, francamente.
Se acabaron las nocturnas. Me alegro. No por nada, sino porque el próximo domingo la luz volverá a los objetivos y podré hacer, dentro de mis posibilidades, cinco o hasta seis toros dignamente, no a oscuras.
La parte buena es que ya tengo el título de mi primer libro de fotografía: "La temperatura de color y la madre que la parió" (Ya sé que el chiste es viejo, ya lo sé). Es absolutamente imposible acertar con ella cuando se encienden los focos. Los primeros minutos la luz natural se cuela y al mezclarse con la artificial se monta un buen cacao. Esto es normal. Lo que no es normal es que la luz esté repartida de forma completamente aleatoria. Es como si un mono se hubiera dedicado a desviar los focos de sus direcciones correctas. Fijaos el próximo día que tengáis oportunidad. Veréis que hay agujeros negros, zonas oscuras a las que la luz apenas llega. Si para el ojo es malo, para las fotos, ni os cuento. En fin, que se han terminado y el domingo que viene, esto es lo chungo, habrá menos excusas para no sacar alguna foto buena.
En lo estrictamente taurino, salieron cinco novillos de ensueño para los toreros que no fueron aprovechados. Abrió el cartel Mario Aguilar, del que un espectador, al terminar, salía diciendo que era "mubruto". Estoy de acuerdo. A su primero, dechado de bondad, culminación perfecta del toro moderno de inacabables y dulces embestidas, lo atosigó y terminó subido encima de él casi pegado a las tablas.
Ganó la cosa competitiva Javier Cortés, que se llevó bien con el bombón segundo y pasó un tragito con el bravo y serio quinto. Fue un justo vencedor, aunque debió salir en hombros. Creo.
El tercero en liza era Pablo Lechuga, que tampoco le hizo honor al primero de su lote. Le cortó una oreja, apoyado por el mucho paisanaje que poblaba los tendidos.
A mí de estas nocturnas me ha quedado poco recuerdo de los contendientes, pocas fotos que me gusten y la frustración de un fotón que no salió por un segundo, por un centímetro o por vaya usted a saber qué unidad ridícula de medida. En la pantalla de la cámara se veía soberbia, pero una vez abierta le faltaba foco. Ahora, sin foco y todo, la tengo puesta como fondo de pantalla para que no se me olvide ir a por ella hasta que me salga perfecta. Merece el esfuerzo, lo prometo.
Una tonelada de fotos de esto en las-ventas.com.
domingo, 3 de agosto de 2008
El más fotografiado
Día 5 de junio.
Javier Conde: 37 fotos guardadas.
José Tomás: 234.
Daniel Luque: 83.
Día 15 de junio.
El Fundi: 36 fotos guardadas.
José Tomás: 208.
Juan Bautista: 29.
No sé qué exactamente, pero los datos dicen algo. Se refieren a las fotos que conservo de cada tarde una vez eliminadas las que no valen (que no quiero decir, ni de coña, que las 442 de José Tomás sirvan. Ni siquiera tengo muy claro que sirva alguna). La diferencia con sus compañeros de cartel es abrumadora.
Comparémoslo con otros triunfadores o con los toreros a los que me gusta fotografiar, a ver qué pasa:
- Miguel Ángel Perera, 6 de junio (dos orejas y Puerta Grande): 105 fotos guardadas.
- El Cid, ese mismo día: 56.
- Morante, 4 de junio: 74.
- Cayetano, 4 de junio: 137.
- El Cid, 31 de mayo: 137.
- Curro Díaz, 28 de mayo: 70 fotos.
- Morante, 23 de mayo: 124.
- Manzanares, 23 de mayo: 66.
- Esplá, 14 de mayo: 73 fotos.
- Esplá, 18 de mayo: 84.
- Frascuelo, 25 de mayo: 84 fotos (ya sabéis que apenas comenzó la lidia con la muleta de su primero).
Nota del cuore: La inflación de fotos de Cayetano se debe a que no lo había hecho nunca y quería tener unos pocos retratos suyos.
miércoles, 30 de julio de 2008
martes, 29 de julio de 2008
Éramos tan jóvenes (III): Enrique Ponce
Sí, ya sé que este no es (casi seguro) uno de los toreros favoritos de los 23 lectores de este blog, pero como también parece que no va a volver a Las Ventas, se me ocurre que es un buen candidato para continuar esta serie.
2001. 8 de junio.

2002. 31 de mayo.

2003. 22 de mayo.

2004... ¡Horror! Un terremoto informático sacudió mi archivo en 2006. Uno de los damnificados fue Enrique Ponce, cuyo único día en la feria de ese año quedó aniquilado. Sin duda, una gran pérdida para Enrique Ponce. Todavía la está superando.
2005. 23 de mayo.

2006. 20 de mayo.

2007. 24 de mayo.

2008. 21 de mayo.

Y aquí lo tenemos, al salir de la plaza,diciendo adiós con la manita en la que, posiblemente, fuera su última tarde en Las Ventas.

Digo yo que le daría un poco de pena, ¿no? ¿Y a vosotros?
¿Le vais a echar de menos el año que viene?
2001. 8 de junio.

2002. 31 de mayo.

2003. 22 de mayo.

2004... ¡Horror! Un terremoto informático sacudió mi archivo en 2006. Uno de los damnificados fue Enrique Ponce, cuyo único día en la feria de ese año quedó aniquilado. Sin duda, una gran pérdida para Enrique Ponce. Todavía la está superando.
2005. 23 de mayo.

2006. 20 de mayo.

2007. 24 de mayo.

2008. 21 de mayo.

Y aquí lo tenemos, al salir de la plaza,diciendo adiós con la manita en la que, posiblemente, fuera su última tarde en Las Ventas.

Digo yo que le daría un poco de pena, ¿no? ¿Y a vosotros?
¿Le vais a echar de menos el año que viene?
lunes, 28 de julio de 2008
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